Descompresión

La alarma. El atasco. El bus. El taxi. El coche. La bici. La moto, El código de entrada. Los emails. El móvil. La reunión. La llamada. El ascensor. Las escaleras. El taper. La merienda. La fruta. El super. Las colas. El calor. El sueño. La casa. La fregona. La limpieza. La sartén. Las horas que pasan volando. Las noches en vela. El madrugón. Las ganas de siesta. La fecha de entrega. El plazo que se acorta. El cambio de opinión. Los planes improvisados. El metro que no llega. El que se va en tu cara. El abono caducado. El taxi que pasa de largo. La terraza llena. El chorro de agua que te empapa las gafas. La bebida caliente. La cubitera sin hielos. El último helado del congelador. Las colas. El sudor. El peinado que se cae. El golpe de viento que te levanta el vestido. La lluvia repentina que te pilla antes de llegar a casa. La caca del perro en el portal. El camión de la basura haciendo ruido. El afilador a una hora inesperada. El tapicero y sus altavoces. El vecino gritón. La vecina con tacones. El ruido, el calor, el bullicio, el estrés.

El olor a mar. Los gorriones cantando. Unas gaviotas de lejos. El aire fresco en la piel. La comida recién hecha. La siesta improvisada. El silencio. El paseo por la playa. La tapa con amigos. Las risas. La paz.